Un community manager ha de contar con algunas cualidades sin las cuales difícilmente podrá desarrollar su actividad profesional.
(1) Valerse de la tecnología para relacionarse con las personas
Como es lógico, el entorno de trabajo del community manager es Internet. No obstante, nunca puede perder de vista que, independientemente de las herramientas, su función consiste en trabajar con personas. El CM debe tener un perfil marcadamente tecnológico, pero también humano. De la combinación de estas dos aptitudes dependerá el éxito en su labor.
(2) Información y empatía, un binomio inseparable
El CM debe conocer a fondo la compañía para la que trabaja, los productos y/o servicios que ésta ofrece, sus principales competidores, las tendencias del mercado, etc. Para ello ha de permanecer puntualmente informado acerca de todos estos aspectos, hacer un esfuerzo en comprender el entorno en el que opera su compañía. Pero todo este trabajo sería baldío si el community manager no lograra reunir la suficiente empatía como para ponerse en la piel del usuario de su web, es decir, del cliente. Si el CM conoce a la perfección la compañía y el producto pero no tiene la suficiente habilidad como para contemplar estos conceptos desde la perspectiva del usuario, sus emociones, sus planteamientos, lo más probable es que no haga bien su trabajo.
(3) 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10. Bufff…
Durante el ejercicio de su actividad, es más que probable que el community manager deba enfrentarse a la presión de las críticas, los enfados y los sentimientos contrarios hacia la empresa, por parte de usuarios que han tenido experiencias insatisfactorias con los productos, servicios o marca que el CM representa. Para poder enfrentarse con éxito a estas difíciles situaciones, es imprescindible que el CM cuente con –además de la empatía mencionada anteriormente- enormes dosis de paciencia y serenidad.
Las críticas y la presión de los usuarios pueden quemar al community manager, por lo que éste debe aprender a controlar sus impulsos y actuar de manera reflexiva con el objetivo de alcanzar dos objetivos comunes: soportar el ritmo diario y comunicarse de la manera más agradable y cercana posible con la comunidad.
(4) Comunicación interna: un requisito indispensable
Un buen community manager debe conocer a fondo los objetivos de la empresa y su medición. Pero aún más importante, debe tener la habilidad necesaria como para poder comunicarlos, para hacer que sean correctamente comprendidos y aprendidos por el resto de áreas o departamentos de la empresa. Además el Smartphone debe de ser el amigo inseparable de un CM.
(5) Cuando un CM se convierte en gurú… deja de ser CM
La proliferación de la figura del community manager ha propiciado que no pocas personas que se dedican profesionalmente a esta actividad se hayan dedicado a creer que se es mejor profesional cuantos más seguidores se consigan en Twitter y cuantas más veces sean mencionados en conversaciones. Esta circunstancia ha propiciado el crecimiento de egos desmesurados, que anteponen su reputación y proyección social a las de la empresa para la que trabajan. Estas personas no son otra cosa que malos commnunity managers, que han perdido la referencia de en qué consiste realmente su trabajo. Un verdadero community manager es como un engranaje bien engrasado de un motor; no suele verse, pero su función es imprescindible para el correcto funcionamiento de la máquina.